Pack Empresa Methys

Pelea de gatas. Monard Vs Fangor

 

Sistema clasificado como "X-505"

 

Estación de investigación Arkhalen

 

fusion-reactor325X125Gracias al constante zumbido de los emisores, los cuales  proyectaban el escudo del reactor de energía punto cero de la estación, nadie escuchó como una de las rejillas de ventilación de la zona superior era retirada de sus soportes hacia dentro. Tras unos instantes, una delgada, a la par que voluptuosa silueta entró en la estancia y se deslizó hacia una esquina del nivel superior, comprobando gracias al ordenador de sus gafas de cristal líquido, la situación en la zona del panel de mandos, situado en el nivel inferior.

Sólo dos operarios, sería fácil...

 

Las órdenes de su jefa habían sido de lo más explícitas. Una vez copiase los servidores, debía sabotear el reactor de energía punto cero. Eso bastaría para hacer pedazos el planeta entero.

 

En su opinión era una medida extrema pero la comprendía. Su jefe siempre estaba obsesionado con no dejar el menor tipo de rastro. Una detonación de energía punto cero era un método eficaz para borrar pruebas...

-¿Todo en orden?-preguntó uno de los operarios a su compañero.

-Sí, todo bien-contestó su compañero, agachado bajo uno de los paneles de control de los emisores- el flujo de energía es correcto y el sistema de eliminación de partículas nocivas no presenta anomalías.

-Bien, venga, pongamos un diagnóstico de sistemas en marcha y vayámonos a cenar-masculló el primer episodio- me gustaría intentar hablar con esa inspectora antes de que se vaya. No se ven mujeres asi por esta estación todos los días...

-¡Ja, y tanto!-exclamó el segundo operario levantándose- ¡pero es mucha mujer para ti amigo!.

Jamás saldrían de aquella sala con vida. Desde el nivel superior, dos proyectiles tan pequeños y delgados como agujas surcaron el aire, clavándose entre los ojos de ambos hombres. Sin emitir apenas un leve gemido, ambos cayeron muertos, víctimas del potente veneno insertado en las agujas.

Tras comprobar que no había nadie más, el intruso escondido en el piso superior activó los propulsores de su espalda para volar hasta la zona del panel de mando. La amarillenta luz del escudo de energía cayó sobre el, desvelando su aspecto.

Ornelia Fangor 240x660

Sólo unos pocos conocían su aspecto y nombre: Ornelia Fangor. En los círculos mercenarios estaba considerada como una leyenda, con el sobrenombre de "Shadow Tiger". De cara a la galería, era una mercenaria independiente gobierno, sin embargo, la realidad era muy distinta...
Con tranquilidad, se acercó hacia el panel de mando, deleitándose en el sonido de sus tacones resonando a su paso. Aquel sonido le encantaba.

-Muy bien, veamos cuan eficiente es la seguridad de este reactor...-murmuró Fangor activando los programas de intrusión instalados en su ordenador de muñeca (Dhome).

-No muevas ni un músculo...-sentenció una voz masculina tras ella, al tiempo que la inspectora Tania Monard desactivaba su unidad de camuflaje, desvelando su posición a apenas cuatro metros metros por detrás y a la derecha de Fangor, apuntándola con sus dos pistolas-date la vuelta., muy despacio...

 

 

Tania Monard Invierno 350x125

-"Golden Dragon", supongo...-murmuró Fangor en tono divertido sin girarse.

-Sí...-contestó la inspectora Monard sin apartar la vista de Fangor, moviéndose ligeramente

una de las solapas de su chaqueta de invierno, desvelando un complejo tatuaje en forma

de dragón sobre la parte superior de su pecho izquierdo- he dicho que media vuelta...-añadió

en tono autoritario.

-Si no le hago caso, ¿va a dispararme,Inspectora?...-replicó Fangor en un tono tan inocente que durante una leve fracción de segundo- no creo...

Se calló en seco cuando Monard disparó sus armas, acertándole a Fangor en ambos hombros con sendos disparos milimétricos. La velocidad de ambos proyectiles, compuestos por una aleación de tungsteno y Decoria creó orificios limpios de salida.

-Tan fría de costumbre...-masculló Fangor sonriendo divertida al tiempo que descendía por sus labios un largo hilo de sangre- pero sabe que eso no basta para pararme...-añadió en tono cruel al tiempo que se iba moviendo alrededor del núcleo del reactor de energía punto cero, impidiendo que Monard pudiera dispararle al estar cubierta por el escudo de energía.

 

Como respuesta, Monard se parapetró detrás del enorme pedestal del núcleo del reactor, activando un enlace entre el ordenador de sus gafas de cristal líquido y sus pistolas. En cuanto el sistema de selección de objetivos por control remoto detectó las luces de la sala, la inspectora levantó sus pistolas y vació los cargadores.

El efecto fue instantáneo. Por toda la sala los focos estallaron en pedazos al recibir el impacto de las balas, dirigidas por chips nanotecnológicos. Gracias al enlace entre los chips de las balas y sus gafas, Monard podía dirigir sus disparos por control remoto. Dicha aplicación le había salvado la vida más de una vez en el pasado...

En cuanto al tema de las heridas de Fangor, la inspectora sabía muy bien a que se refería. Gracias a una muestra de sangre de Fangor que había conseguido durante una misión anterior, sabía la mercenaria poseía una cantidad inusual de nanitos en su sangre.

Un analisis en profundidad había resultado imposible. En cuanto los técnicos de la policía de Terrance comenzaron su trabajo, los nanitos se reactivaron, destruyendo tanto la muestra como a ellos mismos...

La inspectora Monard estaba convencida de que aquella mercenaria, la cual se había convertido en su particular némesis, escondía más de un oscuro secreto...

La C.S.E no prohibía en sus estatutos la actividad mercenaria pero éstos debían acatar una serie de normas y procedimientos si querían trabajar para el gobierno. Monard estaba convencida de la actividad de Fangor en muchas o casi todas las operaciones clandestinas más sucias e ilegales de la última década...

Inspiró y expiró varias veces con fuerza, debía centrarse en el presente. Ya se hartaría a hacerle preguntas a Fangor una vez consiguiera atraparla...

-¡Te cojí!-exclamó Fangor en tono jovial,apareciendo de improviso justo al lado de la inspectora, colocando el cañón de su propia pistola sobre la sien derecha de la inspectora.

Alarmada, la inspectora Monard actuó por instinto, incrementando al máximo sus escudos personales al tiempo que intentaba apartar la pistola de su cabeza de un manotazo.

 

La jugada casi le salió bien. Su escudo personal consiguió detener el disparo de Fangor pero el impacto contra el escudo le dejó aturdida unos instantes.

Antes de que pudiera centrarse, la espía le atacó con un táser que llevaba oculto en su muñequera, desplomándose en el suelo.

 

-Ah..Inspectora Monard, tiene que estar mas atenta...-murmuró Fangor, claramente decepcionada por lo fácil que Monard se había dejado atrapar.

 

Consciente de que llegarían trabajadores de la estación en cualquier momento, Fangor se apresuró a activar su ordenador de muñeca y comenzar a teclear órdenes en un pequeño teclado holográfico.

-Iniciando sobrecarga...-sentenció Fangor, activando un canal de radio.

No pudo acabar la frase al recibir una tremenda descarga eléctrica en el pie derecho, esparciéndose por  todo su cuerpo de forma inmediata. Se giró hacia atrás, sosprendida al notar un puño cerrado en torno a su pie derecho.

-La próxima vez...-sentenció la inspectora Monard, tirada en el suelo, pero cogiendo firmemente el pie derecho de Fangor- atácame con un táser de verdad, pedazo de escoria...-añadió en tono jocoso, activando el dispositivo táser que llevaba incorporado en ambas muñecas, asestándole una doble descarga eléctrica de más de 100.000 voltios en total.

 Inconsciente, Fangor se derrumbó en el suelo, su Dhome apagándose en cuanto perdió el conocimiento.

Apenas unos segundos después, entraron en la sala a toda prisa tres técnicos acompañados de dos sanitarios.

-¡Inspectora, ¿se encuentra bien?!-le preguntó a Monard uno de los sanitarios, inyectándole una dosis de nanitos médicos para reparar diagnósticos de cualquier herida interna de Monard.

-He estado mejor, gracias...-masculló Monard incorporándose con cierta dificultad- ¿se ha evitado la sobrecarga?...- preguntó a los técnicos que trabajaban en el panel de mandos.

Antes de que los técnicos pudieran contestar, las luces de toda la estación comenzaron a parpadear con intensidad antes de apagarse del todo.

-¡Energía principal perdida, la de emergencia no responde!-anunció uno de los técnicos.

-¡Maldita sea, hay que reiniciar los sistemas, ¿alguien ha podido acceder al sistema del generador?!-exclamó el jefe del trío de técnicos.

-¿Se ha evitado la sobrecarga,sí, o no?-preguntó la inspectora Monard.

 

Sí sólo habían perdido la energía no era un problema. La estación estaba bien provista y su personal era experto en esa clase de sistemas. Seguro que acabarían arreglando el problema...

-Sí, pero el daño ya está echo...-sentenció el tercer técnico- antes de perder la energía he podido ver el último diagnostico de estado del reactor...

-¿Y bien?-preguntó la inspectora Monard, inquieta ante la expresión del técnico.

-Esa mujer ha lanzado un virus que ha saboteado los sumideros de partículas exóticas...-sentenció el tercer técnico mirando a Fangor con claro gesto despectivo.

-¿Cuánto tiempo tenemos?-preguntó la inspectora Monard.

-No he podido ver bien la cuenta atrás...-reconoció el técnico- pero creo que menos de 6 horas. 6 horas para que fallen los sistemas de control de los sumideros y las partículas detonen...

-Arrasando el sistema entero...-sentenció la inspectora Monard en tono siniestro.

-Sí...-contestó el tercer técnico a las claras.

-Pues ese es el tiempo del que disponemos para pedir ayuda...-sentenció la inspectora Monard en tono serio y firme.

 

Tenían tiempo, comida, bebienda, buen personal y la causante de todo aquel problema...

 

Las perspectivas tal vez no fuesen muy halagueñas pero no pensaba rendirse...

 

Algo se le ocurriría...

 

(Continuará)