Pack Empresa Methys

Mass Effect 3: Rescate

 

Últimos minutos de la Guerra Segadora

Órbita sobre la Tierra

Acorazado A.S.N Heracles. Nave Insignia del Almirante Hackett.

A pesar de la enorme flota conjunta que se había dispuesto para aquella épica contienda, a pesar del tremendo esfuerzo invertido, Hackett sabía que el perímetro defensivo en torno al Crisol no aguantaría mucho más  tiempo. Desde que la ofensiva de Martillo en Londres rompiese el perímetro interno de los sectores ocupados por el enemigo, la batalla había cambiado radicalmente. Sí, casi todos los Segadores clase Heraldo se habían ido a la superfície pero aún quedaban muchos clase Destroyer pululando por el campo de batalla. Sin contar los láseres Occulus de defensa móvil...

De pie en el puente de su acorazado, Hackett estudió la disposición del campo de batalla. El 35 % de la flota conjunta Espada, al menos, el 35 % de los supervivientes, habían tomado posiciones defensivas en torno al Crisol mientras el resto intentaba distraer a las fuerzas enemigas en órbita.

Un ligero estremecimiento recorrió la espalda del veterano Almirante. Las bajas en Espada habían sido horribles. Ahora, la única esperanza era reforzar Escudo todo lo posible....

Hackett 123x123Hackett arrugó ligeramente el entrecejo al comprobar mejor los datos del campo de batalla. Casi todos, por no decir todos, los Segadores en órbita en torno a la Tierra estaban extrañamente tranquilos. Sólo los láseres Occulus permanecían en combate activo. El resto de enemigos permanecía fuera de alcanze o simplemente, realizando maniobras evasivas constantes...

 

Aquellos patrones de movimiento erráticos le dieron a Hackett muy, muy mala espina. ¿A qué diablos estaban esperando?...¿A exterminar primero las fuerzas de superfície para luego matarles uno a uno?...

-¡Señor, seguimos sin respuesta de la Ciudadela!-exclamó uno de los oficiales subalternos de Hackett, intentando no caer de su asiento por las trepidaciones que sufría el acorazado,recibiendo impactos kamikazes de láseres Occulus.
-¡Maldita sea, refuerzen las barreras cinéticas, desvíen la potencia auxiliar del armamento a las barreras cinéticas!-ordenó Hackett.
-¡Pero señor...!-comenzó a quejarse el oficial de armamento.
-¡Somos parte del escudo del Crisol, si lo destruyen estamos acabados!-sentenció Hackett en tono tajante.
-¡Almirante, comunicación entrante del Comandante Sheppard!-anunció el oficial de comunicaciones.
-....repito...si alguien puede oirme....-se escuchó la voz del Comandante por los interfonos de la nave, débil por el tremendo esfuerzo de las últimas horas- puedo detonarlo...

-¡¡Localizen esa señal!!-ordenó Hackett.
-¡Localizada, está justo debajo de la torre de la Ciudadela!-anunció el oficial de comunicaciones tras unos instantes.

-¡Comandante, necesito un informe de situación!-sentenció Hackett- el enemigo está manteniendo la posición pero no creo que dure...-añadió preocupado- ¿Comandante?...

-El....Almirante Anderson está....-balbuceó Sheppard al otro aldo de la radio, con la voz claramente quebrada por el sufrimiento y un profundo cansancio, tanto psíquico como físico- muerto...

Hackett pudo notar como el puño derecho le temblaba ligeramente al escuchar aquellas palabras. David Anderson se había convertido con los años en un estrecho colaborador y amigo...

-¿Qué ha pasado?-preguntó Hackett.

-El...Hombre Ilusorio....-balbuceó Sheppard con dificultad al otro lado de la línea-le disparó...en estómago...Señor...no...voy...a llegar...

-¡Le tenemos en pantalla!-anunció uno de los timoneles del acorazado de Hackett, activando una imagen holográfica de Sheppard de rodillas en lo alto de la cuesta, a apenas diez metros del enlace de tubos rojizos que detonaría el Crisol.

-¡Casi ha llegado, Comandante!-exclamó Hackett.

-No...puedo...-balbuceó Sheppard, apretando el gatillo de su pistola hasta vaciar el cargador, derrumbándose como una piedra.

El efecto de los disparos fue casi instantáneo. Al no poder dirigir la energía derivada del Crisol, los subsistemas encargados de bloquear el sistema de encimado y disparo se desbloquearon, comenzando la cuenta atrás para disparar.

-¡Señor,  hemos perdido sus constantes vitales!-exclamó uno de los oficiales de Hackett en cuanto Sheppard cayó al suelo.

-¡Señor, cuenta atrás iniciada, 90 segundos para detonación!-anunció el oficial de armamento del acorazado de Hackett.

-¡Hay que sacarle de ahí!-exclamó Hackett.

Jamás se perdonaría abandonar a Sheppard. Después de todo lo que había echo no sólo por la Alianza, se merecía más que nadie sobrevivir aquella guerra. Diablos, el muy cabrón se merecía el puesto de Almirante tal vez mucho más que él mismo. Si permitía que muriese en los últimos instantes de la guerra, abandonado a su suerte, sin duda la teniente Comandante Williams le partiría la cara...

-¡Señor, no tenemos espacio para maneiobrar!-exclamó uno de los pilotos del Heracles.

-¡Yo si!-exclamó por radio una voz muy conocida para Hackett.

Joker

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75 segundos para detonación

  SR-2 Normandía

 

-¡SR-2 Normandía a las unidades disponbles, despéjenos el camino!-exclamó Joker maniobrando con mano experta a través de los escombros del campo de batalla, disparando sin parar los torpedos Javelin de la fragata contra los Occulus que se les cruzaban por medio- ¡Atención a los de ahí abajo, apenas tendremos 45 segundos para sacar a Sheppard de ahí abajo, de modo que daos prisa!.

-¡Entendido, listos para salir!-exclamó Vega terminando de ajustarse el equipo junto a Liara..

Después de todo lo que Sheppard le había enseñado sobre cómo ser un buen soldado, un miembro de las N7, no le abandonaría. ¿Dejar morir a su oficial instructor?...Aquel no era el estilo de James Vega...

Sin duda, Ashley hubiese querido ir a por Sheppard al ser pareja, pero la detonación de aquel Mako frente al Conducto en la superfície la había dejado demasiado tocada para poder correr con rapidez. Necesitaban velocidad en aquel momento, Ashley no estaba en condiciones de correr.

-¡Un minuto para detonación!-anunció el oficial de comunicaciones del Heracles.

-¡¡A todas las naves disponibles en Escudo, despejemos el camino a la Normandía, fuego a discrección contra todo lo que se mueva!!-ordenó Hackett- ¡¡todas las naves del perímetro exterior, retirada a punto de reunión!!.

No tenía sentido arriesgar mas naves de la cuenta.

Con mano experta y ayudado por SID, Joker activó al máximo los propulsores de maniobra de la Normandía al tiempo que llevaba los amortiguadores de inercia al máximo para compensar la brusca desaceleración. Todos los láseres Occulus de la zona, dirigidos por su programación de "apunta y mata", centraron su blanco en la Normandía al percibir que desaceleraba.

-¡FUEGO A DISCRECCIÓN!-ordenó Hackett.

De todas las naves de Escudo, ya fueran acorazados, transportes de tropas, destructores, fragatas o incluso cazas, surgió una lluvia de proyectiles de alta maniobrabilidad en dirección a los Occulus. Centrados en la Normandía, los láseres de ataque no tuvieron tiempo de modificar el rumbo antes de ser alcanzados por los proyectiles, estallando en una salvaje pirotecnica a ambos lados de la Normandía.

-50 segundos para detonación-anunció SID mientras la Normandía realizaba la aproximación final a la zona donde estaba el punto de ignición del Crisol.

-¡Abriendo compuerta!-anunció Joker.

La rampa de acceso apenas se había abierto a la mitad cuando James saltó a toda prisa, aterrizando justo donde Sheppard había hablado con la "Inteligencia Segadora".

-¡Liara, vamos!-exclamó James echando a correr por el pasillo en dirección a la rampa derecha- ¡no tenemos tiempo!.

-¡No hace falta que me lo recuerdes, Vega!-masculló Liara mirando en dirección al enorme colector de energía del Crisol, que emitía pulsos de energía rojiza cada vez más intensos.

35 segundos para detonación...

-Dios mío...-murmuró Vega acongojado al ver lo malherido que estaba en Comandante por las experiencias de la últimas horas- ¡aguanta, no puedes morir aquí, Loco!- sentenció en tono firme, dejando sitio a Liara para que le clavase una aguja llena de medigel de última generación en el brazo derecho, el cual mostraba varias quemaduras de segundo grado.

-¡Apenas tiene pulso, sáquemosle de aquí, YA!-exclamó Liara comprobando en su omniherramienta que apenas les quedaban 25 segundos antes de la detonación.

En cuanto Joker vió a través de las cámaras del casco cómo Liara y James traían al Comandante a bordo, movió con suavidad la Normandía, acortando valiosos metros de distancia. Con apenas quince segundos de tiempo, los pies de Liara, James y el Comandante abandonaron el frío metal de la Ciudadela para alcanzar el de la rampa de acceso de la Normandía.

-¡Está vivo pero en estado crítico!-exclamó Liara mientras James entregaba a Sheppard a los sanitarios de la Normandía, dirigidos por la doctora Chakwass.

-¡¡SID, MOTORES AL MÁXIMO, NOS LARGAMOS DE AQUÍ!!-sentenció Joker estableciendo un rumbo diametralmente opuesto al del Crisol- ¡A.S.N Normandía a todas las naves, tenemos a Sheppard!- anunció por radio.

-¡Excelente trabajo!-exclamó Hackett, coreado por los gritos de júbilo de su tripulación.-¡¡A TODAS LAS NAVES, RETIRADA INMEDIATA!!.

Apenas dichas palabras murieron en los labios de Hackett, la secuencia de ignición del Crisol llegó a su fin, abriendo fuego contra todas las especies sintéticas.

En un inmenso e inmisericorde haz de energía rojiza, la guerra mas brutal y larga de la galaxia llegó a su fin...

Las bajas militares, enormes...

Las bajas civiles, incontables...

Muchos habían sido los sacrifícios pero por fin...la galaxia estaba libre de la amenaza que durante incontables generaciones había pendido sobre ella...

 

 

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