Pack Empresa Methys

Héroes (4)Monard:Inframundo

Tania Monard Invierno 350x125

 

 Cinco años antes del lanzamiento de la Flota Bravo a Devaron

 Sector Exterior del Brazo de Sagitario.

 Sector Iylusei

 A paso firme pero manteniendo tranquilidad, una mujer avanzaba por los sórdidos callejones de una de las principales calles de Sturholen, la capital del sistema. Iylusei no era precisamente un destino vacacional. Aunque de cara a la galería, el Sector Iylusei estaba gobernado por la C.S.E como el resto  de la Vía Láctea, la realidad era muy distinta. Iylusei era la capital de facto de los bajos fondos de toda la galaxia.

 


 La mujer, cuyo aspecto apenas parecía tener los veinte a pesar de tener el doble gracias a la avanzadísima tecnología médica de la C.S.E, iba vestida con unos pantalones ajustados y una gruesa camisa blanca bajo una gabardina,observando atentamente pero con discrección, que nadie la siguiera. Aquel día cubría su larga melena pelirroja, atada en un moño y cubierta con un gorro. El clima del planeta donde estaba Sturholen era invernal y bastante riguroso.

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 La joven se detuvo ante un local situado cerca del espaciopuerto del planeta. Con un rápido movimiento comprobó su ordenador de muñeca. Sí, había llegado puntual.

Prefería no estar más tiempo del preciso en aquel agujero y largarse del sector.

Antes de entrar llevó dos dedos a la cremallera de su blusa,subiéndola hasta tapar su escote. La ropa, el cambio de color de pelo y las pupilas falsas que llevaba tal vez le ayudarían a pasar desapercibida pero los criminales del tugurio al que se disponía a entrar la reconocerían al instante por el tatuaje de su pecho.

Inspiró varias veces y entró en el local.

 

Un pestilente hedor a freón mezclado con silak y algo que creyó identificar como trirsen invadió sus fosas nasales nada más traspasar el umbral.

No le sorprendía, el silak era usado como limpiador barato y el trirsen era una potente droga usada como alucinógeno en el submundo de la vía láctea.

Además, había sido clasificada como sustancia de máxima peligrosidad por el I.E.S.P (Instituto de Estudio de Sustancias Peligrosas) debido a los efectos altamente nocivos y adictivos en cualquier forma de vida no inmunizada.

Por fortuna para la joven, el efecto al inhalar trirsen era nulo.  Lo peligroso era ingerir la sustancia o inyectársela por via intravenosa.

Ignorando los comentarios lujuriosos de varios parroquianos, la joven subió a la segunda planta del local y se sentó en una mesa cercana a un balcón, donde le esperaba su contacto.

-El asado de kronser está repugnante...-esbozó un hombre vestido con un sucio uniforme de estibador con casco y opacas gafas de cristal líquido sentándose al otro lado de la mesa de la joven.

-Pero con salsa wahanne está hasta comestible...-replicó la joven.

El informante pareció relajarse un poco pero su interlocutora percibió que su informante parecía esperar caer muerto en cualquier instante.

-Tengo la información que quería,Golden Dragon...-esbozó el estibador deslizando un pad de datos debajo de la mesa hacia la joven, la cual tomó el pad entre sus dedos y lo deslizó al interior de su chaqueta.

-Gracias, Mist...-murmuró la joven en un suave susurro- ¿son ciertos los rumores?.

-Desconozco si todos, pero se dice que los 6 Shogunes están enfrentados...-murmuró el estibador.

La joven reprimió un gesto de preocupación. ¿Los jefes de las 6 famílias del crimen más brutales de la galaxia, enfrentados?.

Las ramificaciones podrían ser muy graves y extenderse por toda la galaxia.

 -¿Y que hay de Shad...?-comenzó a esbozar la joven.

-Jamás mencione ese nombre en alto en este planeta...-murmuró  el estibador claramente nervioso, mirando a su alrededor.

El informante tragó saliva al ver como dos de los parroquianos del local, un hombre de aspecto rudo y una mujer le observaban fijamente unos segundos de más.

-Sólo dígame sí o no...-sentenció la joven en voz baja.

El estibador dudó, mirando de reojo en la dirección de las personas que le habían estado escudriñando con la mirada. Ya no estaban.

-El señor Sei así lo cree...-sentenció el estibador antes de levantarse a toda prisa, perdiéndose entre la multitud.

La joven no lo detuvo. Ya tenía suficiente.

Media hora después, se encontraba relativamente a salvo en su nave, iniciando la secuencia de despegue.

Inspiró y expiró con fuerza, bajando con suavidad la cremallera de su camisa, desvelando un magnífico tatuaje de un dragón negro sobre sus pechos al tiempo que el color rojizo de su pelo se disipaba para volver a su rubio natural.

La Inspectora de policía Tania Monard observó el pad de datos que su informante le había entregado. Debía entregar cuanto antes la información sobre la mafia de Iylusei lo antes posible.

Si se iniciaba una guerra de bandas a escala galáctica, el ejército y las fuerzas policiales debían estar preparadas para actuar...

 

FIN