Pack Empresa Methys

Héroes (6)Iseki: Inferno

Iseki 350x180

Tres años antes del lanzamiento de la Flota Bravo a Devaron

Núcleo Galáctico

Sector Kaezhei

 

 

 

La misión de detener a una peligrosa banda de contrabandistas en un sector remoto del Núcleo

se había ido al cuerno de buen principio.

Según la información disponible, los contrabandistas se habían refugiado en un antiguo complejo de la organización terrorista Vextral, eliminada hacía ya 5 años. Un complejo que en eralidad era una antigua base de experimentación genética.

Los contrabandistas habían liberado a las criaturas retenidas.

Y éstas los habían matado, desatando un infierno en todo el planeta.

Imbéciles...

Durante la aproximación a la superficie, una inmensa criatura acorazada similar a una serpiente había atacado y .derribado las naves de transporte de marines.

De la fuerza de choque inicial, compuesta por más de mil marines, tan sólo habían conseguido llegar doscientos al punto de reunión.

Su única esperanza de evacuación residía en alcanzar el complejo Vextral y usar su equipamiento para aumentar la señal de sus balizas. De ese modo, la C.S.E Entham, la fragata que les aguardaba en órbita podría teletransportarlos...

Intentar aterrizar era demasiado peligroso...

Mientras los marines que podían andar, avanzaban en una estrecha fila a través de la espesa jungla del planeta, la oficial al  mando superviviente del grupo, la alférez Iseki observó inquieta desde uno de los siete tanques Tessla del grupo, la tormenta que caía sin tregua desde hacía rato.

Aquel planeta le recordaba mucho a Khassius Lhan...De echo...era casi idéntico...

Agitó con fuerza la cabeza. No, no permitiría que aquella misión acabase como esa campaña...

Frunció el ceño al ver como el marine a la cabeza alzaba el puño derecho cerrado en vertical, indicando un posible peligro.

Por precaución, la columna entera se detuvo sin hacer apenas ruido. Valía más prevenir que curar.

-Tersen, informe de situación- ordenó Iseki desde el tanque.

-Posible contacto en el HUD...-sentenció el marine Tersen desde la cabeza de la fila, parapetrándose tras unos troncos caídos- seiscientos metros y acercándose.

-100 % de seguridad, armas preparadas...-sentenció Iseki.

Los marines hincaron la rodilla y alzaron sus rifles de combate,listos para disparar a cualquier cosa que fuera tan idiota como para atacarles...

-Quinientos metros, cuatrocientos...-susurró Tersen por radio.

Debía reconocer que lo que se estuviese acercando se movía rápido. Lo curioso es que las copas de los árboles no parecían responder en consecuencia...

-Trescientos, doscientos...-sentenció Tersen.

-Atentos damas y caballeros...-ordenó Iseki alzando su propio rifle.

-Contacto perdido, contacto perdido...-sentenció Tersen.

-Quietos...-murmuró Iseki por su canal de mando.

No le extrañaría nada que la pérdida del contacto fuese por la tormenta o la magnetosfera del planeta. Antes de descender, había podido comprobar que era bastante potente. Un buen sitio para esconderse.

TODOS A CUBIERTO654x234Durante dos minutos completos, nada sucedió. La jungla permanecía en completo silencio, tan sólo alterada por los sonidos de la lluvia.

-Muy bien...-sentenció Iseki- en...

Entonces, sucedió...

Como surgido de la siniestra y retorcida pesadilla de un demente, una inmensa criatura idéntica a los T-Rex que Iseki había estudiado en clase de historia, emergió como una exhalación de la vegetación....

¡Haciendo pedazos uno de los tanques Tessla de una única y mortífera dentellada!.

-¡¡DISPERSÁOS, DISPERSÁOS!!-ordenó Iseki activando los propulsores de su traje para coger altura y distanciarse de la aterradora criatura.

La analizó de arriba a abajo usando los escáneres de su traje.

Los resultados hablaban por si sólos.

Su tamaño era un 80 % más grande de lo que decían los libros de historia y su masa muscular un 450 % más poderosa. Eso sin contar con el exoesqueleto blindado que recubría su cuerpo.

Sin duda un resultado de las investigaciones genéticas de los Vextral...

Encantador...

Se le heló la sangre en las venas al escuchar un potentismo chillido proveniente del este...

Uroboros 542x123Lo reconoció enseguida...

Cualquier marine superviviente en aquel planeta dejado de la mano del creador lo reconocería...

Era la criatura que había derribado las naves de transporte...

-Ahí estás, bestia...-murmuró Iseki en tono ceñudo viendo como la nueva criatura se acercaba a toda velocidad desde una cordillera al este.

Sin duda, hoy los marines se ganarían la paga...

Los que sobrevivieran al menos...


FIN