Pack Empresa Methys

Estación Saibrel (4)

Iseki 350x180La oficial encargada del reconocimiento sería una de los tres sub-oficiales de marines bajo mando del Sargento Mayor Surkov, la sargento Tara Iseki.

En opinión de Surkov era perfecta para el trabajo. Sabía pensar rápido bajo presión y mantenía la cabeza fría ocurriese lo que ocurriese.

Kai la prefería a ella a la hora de realziar reconocimientos por una sencilla razón: a Surkov le gustaba demasiado armar jaleo.

Su viejo amigo prefería una "aproximación directa" antes que "rodear al enemigo"...

Una actitud que le había costado su rango más de una vez en el pasado.

-Capitán, estamos preparados-sentenció Iseki en cuanto la oficial y los tres marines que le acompañarían se ajustaban los cascos de sus uniformes.

-¿No quiere llevar más gente?-preguntó Kai por radio- la instalación es grande.

-Prefiero llevar un contigente pequeño, señor-contestó Iseki- menos personas de las que preocuparse si la misión se va al cuerno.

Kai sonrió ligeramente. Le gustaba la actitud de Iseki. Sin duda llegaría lejos.

-Bien, iniciamos transporte...-sentenció Kai haciéndole una seña a Ada la cual asintió y activó el sistema de teletransporte del Midway.

Tras unos instantes, Iseki y sus hombres se materializaron en un pasillo de la zona exterior del complejo.

-No he podido acercarles a la sala de control-se disculpó Ada estableciendo un canal de radio privado con Iseki- la instalación está rodeada por una extraña interferencia electromagnética.

-¿Puedes neutralizarla?-preguntó Iseki.

-Desde aquí creo que no-contestó Ada- la fuente de la interferencia se está moviendo.

Iseki gruñó para sus adentros. Fantástico. Hostiles de origen desconocido con un emisor de interferencias portátil.

-Entonces será mejor que nos mantengamos apartados para mantener una vía de escape-sentenció Iseki.

Sin más dilación, la sargento y su equipo echaron a andar por los pasillos de la instalación.

La estación tenía el sutil encanto de una cripta. Pensativa, Iseki echó un rápido vistazo al HUD de su casco. Las lecturas de los sensores eran muy claras; la estación sufría un fallo catastrófico de presión. A primera vista, toda la atmósfera parecía haber sido desparramada por el espacio exterior de forma muy abrupta.

Había restos de cadáveres de sus ocupantes por todas partes.

Tras varios minutos, Iseki y sus hombres traspasaron una compuerta, entrando en una oscura estancia de enorme tamaño.

La sargento se detuvo en seco, alzando el puño derecho cerrado, ordenando el alto a sus subordinados.

El audífono del traje estaba captando algo en una frecuencia baja. El rastreador de movimiento permanecía despejado.

 Iseki alzó la vista, observando en silencio la inmensa sala en la que se encontraban. Por lo menos tendría varios cientos de metros de altura y un tamaño similar de ancho.  A primera vista la sala no parecía tener límites a los lados.

Intrigada, Iseki tecleó varios botones en su muñequera holográfica, realizando un escaneo pasivo del lugar.

Silbó apreciativa para sus adentros cuando llegaron los resultados: se encontraban en el interior de una enorme sala circular de al menos  ciento setenta kilómetros de largo.

Ordenó por señas a los marines que la acompañaban de que se agacharan al captar un creciente pico de tensión de energía.

Con un lento gesto, activó las linternas de su casco, arriesgándose a arrojar algo más de luz a la sala.

-No soy un técnico, sargento, pero parece un acelerador de partículas...-murmuró uno de los marines que acompañaba a Iseki.

-Desde luego...-masculló Iseki.

Jamás había visto uno tan grande. ¿Para que necesitarían los Razior un acelerador tan grande? ¿Era alguna clase de reactor?...

Detuvo su cadena de pensamientos al ver cómo las luces de la instalación comenzaban a activarse.

-
-Sargento, la instalación parece estar reaccionando a su presencia, será mejor que salgan de la cámara de acelerador-sentenció Ada por radio.

-No parece estar dañado-contestó Iseki observando las paredes del inmenso acelerador.

-Los sensores del Midway están captando mucha radiación de taquiones-replicó Ada- será mejor que se dirigan a una zona de seguridad hasta que pase la subida de tensión.

-¿Cuánto tiempo?-preguntó Iseki.

-Unos seis minutos-sentenció Ada- les estoy enviando las coordenadas de la zona de seguridad más cercana.

-Recibido, vamos para allá...-sentenció Iseki.

Apenas había dado unos pasos cuando tres figuras acorazadas cayeron del suelo, siseando amenazadoramente.

Cyborgs Indra 325x235Un largo escalofrío recorrió la espalda de la veterana sargento al reconocer a sus nuevos enemigos...

Cyborgs de asalto Indra...

-Moriréis aqui...-sentenció amenazante el Indra que iva en cabeza.

-Eso lo veremos, cabeza de lata...-gruñó Iseki quitándole el seguro a su rifle de combate

5:40 para la descarga de radiación de taquiones