Pack Empresa Methys

Nicholas-050

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   Tras años de intensos entrenamientos, los escogidos para el programa Spartan-II de la O.N.I están listos para una fase crítica...

Su aumentación física. El proceso es peligroso pero las recompensas potenciales bien lo valen...

Se avecinan tiempos oscuros. Oscuros y muy, muy peligrosos...

La humanidad será llevada hasta el límite de sus posibilidades y los 60 niños supervivientes del programa podrían inclinar la balanza a favor de la humanidad...

Pero a un coste terrible...

 

 -¿Cómo están mis chicos,agente Lauren?-preguntó la doctora Halsey, jefa del proyecto, caminando entre un pasillo formado por los diferentes cubículos donde descansaban los distintos chicos y chicas de sus últimas cirugías.

-En progreso, doctora Halsey...-esbozó su interlocutora, una joven agente de apenas diecisiete años, entregándole un pad de datos con varios informes médicos- los médicos necesitan otras dos semanas para terminar las cirugías.

-Lo que sea necesario-contestó la doctora Halsey estudiando con atención los informes.

Esbozó una ligera sonrisa al ver a la joven agente observar de reojo a uno de los "candidatos". Al igual que ella misma, la joven agente también tenía su favorito...

-¿Nicholas-050?...-esbozó Halsey observando en la misma dirección que la agente Lauren.

 -Sí...-contestó la agente Lauren sonriendole tímidamente a la doctora Halsey mientras acercaba una mano a la cortina de plástico que envolvía la cama de un chico de pelo corto oscuro- es el jefe del equipo Gris. Sus notas lo califican como el mejor estratega en los juegos de guerra aunque los de simulación espacial se le dan aún mejor...

-Es posible, en efecto-esbozó la doctora Halsey acercándose al cubículo para estudiar las constantes vitales del muchacho, el cual dormía sobre su cama con varias vías conectadas a su brazo izquierdo.

El sargento Méndez, encargado del adiestramiento había sido claro al resepcto. Si el equipo Azul era el más carismático y unido de todos los equipos Spartan, el equipo Gris siempre sobresalía en cuestiones de estrategia.

En los juegos de guerra y supervivencia en entornos selváticos siempre eran de los que más aguantaban.

Con el adiestramiento adecuado, Nicholas -050 podría ser un capitán de navío excelente. Pero su brillantez táctica también podría ser muy útil en operaciones en tierra...

Sí. En otras circunstáncias podría ser igual que el capitán de corbeta Jacob Keyes...

Keyes...

Agitó ligeramente la cabeza, obligándose a si misma a apartar sus pensamientos de Keyes. Debía centrarse en los chicos.

La agente Lauren permaneció junto al cubículo de su favorito, estudiándole con la mirada.

No sabía porqué, pero Nicholas-050 le fascinaba. Había algo en él que le resultaba peculiar...

Sonrió con placer, observando la cuidada musculatura de su favorito. Al igual que los otros Spartan, estaba muy bien entrenado.

No sentía remordimientos por lo que estaban haciendo. Teniendo en cuenta la crueldad de los insurgentes y lo sucedido en Harvest...

Necesitaban todas las bazas posibles. El orden debía mantenerse...

-Marcarás la diferencia...-susurró Lauren mirando a su chico favorito con expresión tierna- me aseguraré de ello...

Se disponía a seguir su ronda, cuando de repente el cuerpo de Nicholas empezó a convulsionar. De inmediato, sus constantes vitales empezaron a alterarse, aumentando el ritmo cardíaco.

De inmediato, dos técnicos entraron dentro del cubículo con pistolas inyectoras, listos para aplicarle fuertes sedantes.

Según el último parte médico, su favorito sólo había completado las cirugías de superconducción de los dentritos neurales y el revertimiento de los capilares occipitales.

Entonces, ¿su reacción se debía a un rechazo de las inyecciones de crecimiento muscular?. Era posible. Era necesario que se relajara. En su estado podía hacerse mucho daño a si mismo, incluso, provocarse la muerte.

-¡Tranquilo, tranquilo, estás a salvo!-exclamó uno de los sanitarios sujetando con dificultad al muchacho- ¡traed otra dosis, rápido!-ordenó a un tercer compañero.

-¡S...Soltadme, soltadme!-exclamó Nicholas rabioso, retorciéndose-¡soltadme!-exclamó furioso mientras se golpeaba con saña a los sanitarios, derribándolos como si fuesen muñecos de trapo.

-Nicholas, tranquilo, no tien...-empezó a decir la agente Lauren, alzando ambas manos en actitud nada amenazadora.

Antes de que pudiese acabar, dos guardias de seguridad se acercaron a toda prisa, con bastones eléctricos en alto, listos para atacar.

-¡No, esperad...-intentó exclamar la agente Lauren.

Llevado por la ira y la adrenalina, el muchacho se abalanzó sobre la agente Lauren, cogiéndola del cuello para luego lanzarla al suelo con fuerza.

-N...Nicholas....-balbuceó la agente Lauren ahogándose, intentando que su protegido la soltara- por....

El joven no respondió, aumentando la fuerza de sus dedos en torno al cuello de la joven agente.

-Nicholas....-balbuceó la agente Lauren con un hilo de voz, deslizándose varias lágrimas por su rostro- por favor...

Al ver la expresión de Lauren, algo se rompió en el interior de la mente del joven spartan, aplacando su ira rápidamente.

Durante unos instantes, ambos se miraron fijamente a los ojos. Una simple mirada fue suficiente para la joven agente de la ONI.

Sus destinos habían quedado ligados para siempre...

-Gracias...-balbuceó Lauren tosiendo amargamente, aún con el cuello dolorido.

Nicholas se disponía a contestar cuando de improviso, dos guardias aparecieron por detrás, atacándole con bastones eléctricos.

 

Tras exhalar un grito de dolor, el joven cayó al suelo inconsciente.

Lauren observó en silencio como los guardias se llevaban a su protegido. Había faltado poco...

Intrigada por lo sucedido, la doctora Halsey se acercó hasta la agente Lauren, mirándose ambas mujeres a los ojos.

-¿La Marina?-preguntó finalmente Halsey.

-La Marina...-replicó Lauren jadeante.

Lo tenía claro, el destino de su protegido no era ser un Spartan, si no ser oficial de la Marina. 

 Haría lo que hiciese falta para que llegase lo más lejos posible...