Pack Empresa Methys

En la Zona Oscura....

Tom-Clancys-The-Division-Tips-featured-1021x55523:30 P.M

 (Cinco años después del brote del Dinero Mortal)

En cuanto la puerta de acceso de la estación de control junto a Herald Square se cerró detrás de mí, todo mi cuerpo se puso en tensión.

Siempre me ocurría al entrar en la Zona Oscura de Nueva York.

Aunque había realizado misiones en aquella zona otras veces y contaba con años de experiencia en The Division, siempre me sentía muy incómodo al entrar en aquel lugar...

Tantos vehículos destrozados aquí y allá y los daños en los edifícios...

Los cuerpos antiguos y recientes...

El panorama siempre era deprimente pero lo que más me incomdaba era el silencio.

Ese inquietante y denso silencio que impregnaba la zona, al menos hasta que empezaban los disparos....

Eso era lo más deprimente con diferencia.

 

-Conecxión con base perdida, iniciando sistemas de apoyo...-anunció por radio la voz metalizada del sistema informático ISAC.

En esta ocasión debía llegar a lo alto del Empire State, situado a escasa distancia, para revisar un posible contacto de la primera Oleada y encontrar los restos de un dron derribado.

Había planes de asaltar la Zona Oscura sector a sector próximamente y era necesaria información fiable. Las diversas bandas de la zona no cederían su terreno fácilmente. 

Y también debía tenerse en cuenta....

Un contacto repentino en la periferia de mi sensor de movimiento interrumpió mi línea de pensamiento. Por precaución, me oculté detrás de un coche y me asomé con cuidado por un lateral.

Quizá solo fuera un perro, había informes de que al menos los rebeldes tenían algunos perros con ellos.

Pronto empezaría a caer una tormenta de nieve y teniendo en cuenta la hora, esperaba que hubiera poca presencia en las calles.

Apreté ligeramente las manos en torno a mi arma auxiliar, una pistola Desert Eagle con silenciador.

Nada. No se movía nada. Aguardé varios minutos por si alguien quería tenderme una trampa pero no se veía ni oía nada.
Maldito silencio....

-Quien no arriesga, no gana...-murmuré para mis adentros antes de abandonar la cobertura y seguir andando.