Pack Empresa Methys

Confidential (2)CSE Armitage

Kate Reed 287x654
Aproximadamente 30 años antes de los sucesos de "Devaron"


(Aproximándose al sistema S-5125)


-Seis meses y no tenemos nada-murmuró con fastídio el coronel Reed mientras pilotaba su nave a través del hiperespacio- no lo entiendo...

-Yo tampoco lo entiendo...-gruñó su copiloto, la coronel Heller, sentada en el asiento de copiloto, estirándose un poco los brazos- esperemos que esta pista de algo. Si no, tendremos que cerrar la investigación.

-Lo sé...-suspiró Reed apesadumbrado.

Siete meses atrás, la CSE Armitage, había desaparecido en misteriosas circunstancias durante una misión en la cual Reed y Heller formaban parte.

Como únicos supervivientes de la CSE Armitage, el Alto Mando les había permitido investigar durante un tiempo mientras realizaban misiones conjuntas.

Pero la cúpula militar había sido clara: debían centrarse en otros asuntos.

-Salida en 3,2...-anunció Reed.

Con un fogonazo de radiación Van Allen, la lanzadera de Reed y Heller emergió al espacio normal....

 

 Apenas un instante después, una insistente alarma se activó en el panel de control. ¡Habían salido al espacio normal, justo encima de una nave!.

-¡Maldita sea!-exclamó Reed activaba los motores principales de la lanzadera  al máximo para intentar esquivar la embarcación mientras Heller movía sus manos rápidamente por su terminal, activando todos los propulsores ventrales de maniobra de la lanzadera.

Durante varios segundos agónicos, la lanzadera permaneció peligrosamente cerca de la nave a la deriva. Ambos oficiales exhalaron un largo suspiro de alívio al ver como su nave por fin cogía distancia.

-Ha faltado poco-murmuró Reed.

-Sin duda-sentenció Heller- Janus...-murmuró realizando un escáner de la nave con la que casi se habían estrellado.

-¿Qué?-preguntó Reed inclinándose sobre la terminal de su compañera- mierda-maldijo con sentimiento.

Los sensores eran inequívocos. Los datos del casco la identificaban sin lugar a dudas como la CSE Armitage.

-¿Deberíamos entrar?-le preguntó Heller a su compañero.

-No, no tenemos ni idea de qué hay dentro-sentenció Reed pensativo estudiando los datos de los sensores- marquemos el lugar y que se encargen los de búsqueda y rescate. ¡Oh, mierda!-exclamó de repente, activando a la inversa los motores de la lanzadera.

-¿Qué pasa?-preguntó Heller.

En cuestión de segundos, obtuvo su respuesta.